Pequeñas reflexiones en el viento del sur

Todo lo que hay en el mundo tiene sentido, hasta el detalle más "tonto" e
insignificante, a eso es a lo que YO
llamo centro de mi atención.




martes, 27 de diciembre de 2011


Ahí tenéis una muestra de a lo que quiero dedicar un poco mi blog.
Os presento a Dexter Gordon, increíble saxofonista.
He decidido dedicar esto un poco más a la música y a cosicas mías.
¡Espero que os guste!

Constancia.


Todos igual... A la misma vez incluso.
A veces, deberíamos darnos cuenta que dedicar más tiempo a nosotros mismos nos sería más rentable que mirar por otros. Hacer lo mismo que otros... Pero supongo que es más fácil, seguir a los demás que crear nuestro camino.
Yo decidí recorrer mi camino... Y quizá no sea el más correcto, pero ahí sigo. Constante. Afrontando qué quise... Afrontando lo que puse en marcha cuando nací.

sábado, 16 de abril de 2011

I´m free.


Soy libre, siento ese aire fresco que me arrebata toda la preocupación, sin decir nada.. Y sí, me alegra. Aunque a veces me asusta. Quizás te necesito sólo para que me apartes de ese círculo vicioso que te come poco a poco sin darte cuenta. Pero ya está, sólo para eso.

Para lo demás, sólo me necesito a mí misma.

jueves, 7 de abril de 2011

Évora.

Esa tarde sería diferente, habría planes nuevos con mis amigas de siempre. Decidimos ir a pasear por los parques de mi pueblo, Évora. Algunas íbamos en bici y otras con patines. Yo iba con los patines que mis padres me regalaron por mi cumpleaños, hace menos de 4 meses, pero que ya dominaba y me defendía con ellos perfectamente. Íbamos a toda velocidad sin pensar que en cualquier momento un coche podía atropellarnos, o nosotros a alguien que fuese andando sin prestar atención a unas locas temerarias, como era normal. A veces se escuchaban voces regañándonos por ir así de rápido, pero nosotras no hacíamos caso a esas tonterías que decían esos locos desconocidos. Íbamos cuesta abajo hacia una gran mansión, con las paredes resquebrajadas y descuidadas. Esas paredes a las que no te puedes acercar porque te manchas de blanco o se te cae el muro encima. Tenía amplios balcones de hierro que por algunos sitios tenía un color rojizo, delatando sus años sin apreciar una capa de pintura negra. A sus pies, había maceteros de diferentes tamaños y formas donde sobresalían algunas flores marchitas con colores ocres de estar tanto tiempo sin ver agua caer en ellas. En algunas partes de las paredes que formaban la casa, había huecos que dejaban ver la oscuridad que dentro existía y que tanto miedo daba cuando lo mirabas fijamente por si salía algo extraño que no esperásemos. Tenía en el centro una gran puerta de madera que a la vista, parecía no poder abrirse de lo grandísima y pesada que parecía ser; un candado cerraba sus puertas. Nunca habíamos visto esa casa, será por nuestra actitud pasiva ante lo que nos rodeaba. Pero nos llamó tanto la atención que como era de esperar queríamos entrar, pero el candado nos prohibía la entrada a esa misteriosa mansión. Buscamos un hueco de los que veíamos y nos daba tanto miedo, de un tamaño más o menos grande para que una persona pudiese pasar. Dejaron las bicis, y yo me quité mis patines. Cuando pasamos ese agujero negro, descubrimos una sala donde había cristales rotos en el suelo con cuadros bañados en polvo, todo era muy tétrico. Nos daba miedo pero ya que habíamos entrado, seguiríamos con esa nueva experiencia. Había una puerta que daba a algún sitio nuevo para nosotras, no teníamos ni idea de qué podía ser. Resistió a abrirse, pero al final se cedió. Nos encontramos un patio, con columnas, algunas partidas y muchos árboles que hacían sombra a la mayor parte del patio. Había un pasillo donde al fondo había una ventana con cristales amarillos, el sol hacía que esa luz se reflejase en el suelo. Y otro pasillo en el lado opuesto, donde al fondo había unas escaleras de caracol... Todo era oscuro, sin un rayo de sol que dejase ver qué había allí aparte de aquellas escaleras. No sabíamos qué hacer, si ir por el pasillo de la ventana amarilla o subir las escaleras... Decidimos coger el de las escaleras. Subiendo, aparecían rayos de sol de la parte superior. Cuando llegamos, era una iglesia. ¿Una iglesia? Sí, al principio no sabíamos qué hacer, si bajar o quedarnos. Pero al fondo se escuchaban como alguien hablaba... Y andaba, pisando fuerte. Yo quería saber quién era, me entraba curiosidad quien podía haber en una iglesia abandonada, que nadie conocía. Seguí andando hasta el fondo. Lo más inquietante es que cuando llegué, no había nadie... Ya no escuchaba nada. Segundos después, escuché cómo alguien llamaba a la puerta que había en una esquina, ahí ya me asusté. No quería pasar de esa puerta. Me dijeron mis amigas que ellas se iban de allí, que no estaba cómodas allí y que querían irse. De repente, se calló una lámpara de cristal que colgaba de los altos techos que teníamos encima, haciendo romper esos cristales en otro más pequeños que saltaban con una fuerza increíble. Ahí ya nos queríamos ir todas, estábamos asustadas, algo raro había allí y no sabíamos qué. Bajamos las escaleras corriendo, dejando esa iglesia atrás. Llegamos a la ventana amarilla, ahora no sabíamos donde estábamos, se había convertido en un laberinto sin salida. Encontramos una puerta, entramos y ¡wuala! era la habitación por la que entramos, la que ahora no tenía ningún hueco por dónde salir.. Esa mansión no tenía salida. Desde entonces, no se ha sabido nada de esas chicas que por diversión entraron en un callejón sin salida. Se encontró un documento donde estaba redactada ésta historia en primera persona. Una historia en una casa que nunca ha existido y con esa iglesia que por lo que en el documento encontrado, parecía ser la catedral de Évora.

lunes, 21 de febrero de 2011

¡SIGA LAS FLECHAS AZULES, SEÑOR QUINCAMPOIX!

-¿Diga?
-Se quien es el de la cabina fotográfica, es un fantasma.
Nadie le puede ver señor Quincampoix. Sólo aparece en la pátina sensible de la película fotográfica. Cuando una joven, se hace una foto, él se le cuelga de la oreja y hace uuuuuhh acariciándole suavemente la nuca. ¡Así es como le pillan, Señor Quincampoix!
-Pero, ¿quien habla?
-¡Página 51!

miércoles, 2 de febrero de 2011

DIME QUIEN SOY.

Amelia sintió una punzada de dolor. Sí, había amado a Pierre, y le había amado tanto que sabía que ya nunca más podría querer de igual modo a ningún otro hombre, aun que Pierre había destrozado su inocencia, había pisoteado el amor que le profesaba y le había dejado una cicatriz tan profunda en su corazón que le dolería el resto de su vida.

lunes, 24 de enero de 2011

Todo tiene un límite.

Mi limitaré a decir, que si no lo has querido coger, no ha sido por mi. Que si no has querido estar ahí, no ha sido por mi. Que si no has querido seguir, no ha sido por mi.. Y no te echo las culpas, simplemente te estoy reiterando lo que has hecho. La verdad...
¿Piensas que soy fuerte? Lo soy, bastante he aguantado con tus palabras que hacían que la esperanza reviviese y cobrase vida, aunque yo no quisiese que eso pasase.
He tenido que aguantar que me digas cosas que me hacían daño, y todo, ¿por qué? ¿POR QUÉ? Porque necesito verte bien, si no lo estás.. Y porque necesito que si no soy feliz yo contigo, tú lo seas con otra persona. ¿Piensas que para mi todo esto es fácil? Otra vez, digo que no. ¿Cuantas veces te lo voy a decir? Parece que no te das cuenta... O que no te quieres dar cuenta.
¿Que te diga otra vez que no lo has hecho bien? ¿Por qué quieres que te lo diga? No lo entiendo. Creo que deberías saber que lo estás haciendo mal o bien, si que nadie te lo tenga que decir. Estoy harta de tener que dar la mano cuando no recibo ni un sólo dedo para aguantarme y agarrarme cuando lo necesito. Estoy harta de dar y no recibir nada. Sí, recibo que me digas que quieres verme.. Pero, es lo único. Después recibo te quieros de personas, y no son para mi.
Entiende lo que quieras... ¿Yo? Pasaré mejor.
Lo siento.

viernes, 21 de enero de 2011

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡OOOOOOOOOH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


¡QUIERO GRITAR! Gritar alto, que me oiga toda la gente.
Estoy harta de tener que tragarme cosas que me hagan daño, que aunque lo sepa... Sigo haciéndolo. Estoy harta de no poder decir lo que quiero, por miedo a que no sea bien recibido. Estoy harta de tener que ver cosas que no quiero ver. Estoy harta de engañarme, a mí misma... ¿Qué partido le saco? NADA.
Estoy harta de tener que poner buenas caras cuando no me apetece. Estoy harta de tener qeu ver eso y decir: ¿Pero por quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee? Estoy harta de pensar en lo que fue, puede ser y podría ser.
Quiero explotar, decir todo sin que nada me lo niegue... Y claro, tener una contestación positiva por parte de las otras personas. Pero eso ya... Es relativo.
Siempre la misma historia y nunca se resuelve nada, se queda en polvo. Sustancias que se van... Y que no quedan más que el odio que hace que esté así. No hacia vosotros, si no hacia mi misma por no imponerme cuando os subis a un escalón por encima mía. Yo se que puedo.... Pero no soy tan mala persona, como para sobrepasar ese punto de humildad.
Bajareis... Os lo aseguro.
Nunca estareis por encima, al menos no la gente que no quiero.

De cine ...(?)

Me encantaría tener una fotografía contigo, en la que me estés mirando y por tus ojos salgan estrellas que reflejen el amor que me das. En otra que me estés dando un beso de esos tan fuertes que no soy capaz de separarme de ti. Otra en la que se vea tu cara... La cara de esa persona que me hace feliz. Las tendré en mi corazón, no quiero publicaciones... Eso es nuestro.
Nuestros momentos guardados en algo frágil, mi corazón. Lo tratarás con cuidado... Si no se perderán. Él está en una fiesta constante, tiene melodías que cambian a cada cierto tiempo... Aparta la rutina, mediante eso... Hace que no me canse de ti.
Y ahora escucha, esto no es verdad...
Esto es lo que quiero recibir.

...creo que no

Sentirte bien, depende de ti. Depende de tus aspiraciones... No somos conscientes de que muchos de nuestros objetivos tienen barreras con pinchos y alambres, todo esto hace que vivamos nuestra vida con señales fuertes y profundas. ¿Y merece la pena? ¿Somos conscientes realmente de lo que está a nuestro alcance?...

martes, 18 de enero de 2011

Me vence.

Cuando te pones nervioso y no sabes qué hacer... Haces que me quede muda. Se estremece todo mi cuerpo, un escalofrío y un sudor frío, hace que me sienta como una tonta.
Me quedo mirando, pero no soy capaz de seguir tu mirada, es demasiado fuerte, me vence como quiere. Y es que, veo algo diferente. Un brillo diferente en mis ojos cuando te miran, porque ven lo que quieren. Los mimo cuanto puedo, mientras más tiempo puedan disfrutar mejor... Pero me inquieta, el saber que son correspondidos. Y esto hace que decaigan mis fuerza para seguir mirándote.. Agacho la cabeza, con una pequeña sonrisa, que tapo con las manos, haciéndote creer que las tengo frías, para que no la veas.

¡SIGA LAS FLECHAS AZULES, SEÑOR QUINCAMPOIX!

lunes, 17 de enero de 2011


Ya viene, ya viene... Pronto está aquí el día más esperado para aquellos tortolitos que celebran una fecha en la que se representa el amor, el "día de los enamorados".

Como a todos, nos gustaría celebrar ese día con la persona que quieres... ¿Todos lo hacen?

No, sólo unos pocos afortunados tienen esa oportunidad, hablamos de pareja sentimental. Pero ¿todos se sienten queridos..?

Aunque no sea de la misma manera que si es tu pareja, todos nos sentimos queridos, por familiares, amigos..

¿Qué quiero?

Me gustaría disfrutar contigo este día... Que cuando me despiertes, me tengas un beso recién salido del horno para darme y un "te quiero" para acompañarlo. Más tarde cuando llegue del trabajo, me recibas con una rosa, el color... Tú eres el único que sabe de qué color me gustan.

Comamos juntos.. Y durmamos la siesta juntos... -¡Abrázame!- Como siempre digo.. Aunque se que tarde o temprano lo harás. Y haremos galletas con forma de corazón en honor a este día. Como algo diferente... Aunque no nos hace falta, cada día... Es un nuevo día en el que celebramos, el aclamado "Día de los Enamorados".

Sólo necesito, que esto, no cese. Que siga como rutina... La rutina más dulce que existe y la que me hace feliz, cada día que pasa.